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viernes, 28 de agosto de 2009

Rincón de la memoria: hippismo


Fue un movimiento juvenil que tuvo lugar en los últimos años de la década de 1960 en Estados Unidos, luego se extendió a Europa, y más adelante a todo el mundo. Se caracterizó por la anarquía no violenta, la preocupación por el medio ambiente y el rechazo al materialismo occidental. Los hippies formaron una contracultura políticamente atrevida y antibelicista generada por las profundas alteraciones que había producido la Segunda Guerra Mundial en la sociedad y en la cultura.

Luego de la Segunda Guerra Mundial (1945), se habían generalizado las políticas económicas de orientación “keynesianas”, que se basaban en el impulso que el Estado le daba a la demanda y a la organización del proceso productivo a través del “taylorismo” (organización racional y científica del trabajo) y del “fordismo” (organización del trabajo en cadena). Estas circunstancias hicieron aumentar la productividad y a su vez abaratar costos, lo que permitió a las clases medias y trabajadoras acceder al mercado de bienes de consumo durables, como nunca antes en la historia.

Estas mejoras económicas provocaron en la sociedad en general un adormecimiento en cuanto a los reclamos y las luchas obreras. La producción industrial se incrementó, y con ello, comenzó una etapa de consumo de masas. Los electrodomésticos, el auto y el teléfono pasaron a ser símbolos de status personal. Artículos que eran privativos de minorías, pasaron a ser consumidos por una gran cantidad de personas.

La guerra de Vietnam fue también un hecho clave que mostró al movimiento en total oposición al conflicto bélico. Su gran inconformismo se manifestó en diversas movilizaciones en contra de la guerra y de todo tipo de violencia.

Durante la década del ´60, dos grandes movimientos también cobraron fuerte impulso: uno era la “liberación femenina” y el otro la lucha contra la discriminación étnica. Además de los cambios en la familia y la rebelión juvenil, se sumaba la denominada “revolución sexual”. La aparición de las píldoras anticonceptivas y su difusión masiva también influyeron en los cambios producidos en el nivel social.

En todo ese marco, muchos jóvenes comenzaron a ensayar experiencias no convencionales. Consideraban mediocre y aburrido el mundo “burgués” e iniciaron una búsqueda hacia una vida espiritual y en contacto con la naturaleza.

Los “hippies” tomaron como actitud contestataria retirarse de la sociedad a la que condenaban por actitud cómoda y conservadora y comenzaron entonces a reunirse en comunas, constituidas como organizaciones libres y sin jerarquías, en total contraposición con lo que pasaba en la sociedad burguesa.

Las reuniones de los hippies se volvieron cada vez más conocidas, pero la que quedó instalada en la memoria fue el festival de “Woodstock” en 1969, en el cual se reunieron medio millón de jóvenes durante “tres días de paz y amor”.

El movimiento hippie encontró en el rock un modo de expresión inigualable, a través de la música de cantantes como Janis Joplin o de bandas como Love, Grateful Dead, Jefferson Airplane y Pink Floyd.

Otras características asociadas a ellos fueron:

- La tolerancia y el amor como valores básicos.

- Su estilo psicodélico y lleno de colorido, inspirado por drogas alucinógenas como el ácido lisérgico, lo cual se plasmaba en la moda y en las artes gráficas.

- Uso de drogas: marihuana, hachís y alucinógenos.

- El cabello largo en hombres y mujeres y su forma particular de vestir, como señal de pertenencia y como muestra de su actitud contestataria y contracultural.

- Ropas de colores brillantes.

- Ropas desteñidas.

- Camisas largas, polleras largas, pantalones con botamanga tipo “pata de elefante”.

- Ropas indias o africanas.

- Muchos se confeccionaban su propia ropa como protesta ante la cultura consumista.

- Símbolos como la flor o dibujos de los aborígenes americanos..

- Uso de incienso y recuperación de los valores naturales de las plantas.

- Reuniones en fiestas al aire libre o en casas de amigos para tocar música o componer.

- Tolerancia hacia la homosexualidad y la bisexualidad.

- Amor libre: traducido en un rechazo a la institución del matrimonio y en una conducta sexual contraria a las imposiciones de la Iglesia o del Estado, vistas como intromisiones a la vida personal.

El entonces presidente Ronald Reagan definió al hippie como “un tío con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y huele como Chita”.

Hoy en día, los símbolos y valores del movimiento hippie, paradójicamente terminaron siendo absorbidos por la sociedad de consumo y entraron a formar parte de los círculos comerciales del sistema.

por Mariana Correa

jueves, 13 de agosto de 2009

Rincón de la memoria: Ernesto Cardenal



Fue un sacerdote, poeta, escultor, político y revolucionario nicaragüense nacido en Granada en 1925.

Sin buscarlo, fue una de las figuras más importantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, y como consecuencia, también de la revolución que en 1979 destituyó del poder al dictador Anastasio Somoza y llevó al gobierno a Daniel Ortega, miembro de la Junta de Reconstrucción Nacional.

Cardenal estaba en búsqueda de una nueva institución religiosa, de una iglesia “tercermundista” que contemple la realidad de los hombres y mujeres más empobrecidos de América Latina, quienes leían la Biblia de manera sometida, conformándose con la miseria que padecían, producto de un cada vez mayor enriquecimiento de otros sectores del país. Los pobres simplemente esperaban la muerte para gozar de una absurda felicidad paradisíaca.

Es así que Cardenal conformó en Solentiname una comunidad en la que participaban los lugareños, sobre todo los jóvenes. Allí se leía la Biblia, pero con una alta dosis de análisis crítico que reunía fe cristiana y política.

Poco a poco, la gente que participaba de la iglesia de Ernesto comenzó a cambiar su manera de ver las cosas, siempre desde la misma Biblia, pero reflexionando en profundidad, conociendo realmente sobre lo que se hablaba, generando debate, involucrándose y dejando atrás la indiferencia.

De acuerdo a algunos de los conceptos fundamentales de la Teología de la Liberación, el corazón del hombre no puede liberarse cuando su totalidad personal está oprimida por determinadas estructuras que lo invaden todo. La censura y la represión para lo que el ser humano quiere hacer son factores que quiebran su condición innata.

Así fue que, además de sentirse escuchados, los integrantes de la comunidad también podían expresarse desde el arte, ya que Cardenal promovió no sólo el desarrollo intelectual sino también el artístico, lo cual sin dudas liberó las mentes de estas personas, y muchas de ellas participaron de la lucha armada que llevó a la revolución.

Cardenal, que se declaraba católico y marxista, no participó con las armas, porque sentía que como sacerdote no podía matar. Sin embargo, y pese a esta decisión, en 1984 el Vaticano lo despojó de sus facultades sacerdotales para administrar los sacramentos de la Iglesia Católica.

Igualmente, es una de las tantas personas de nuestra historia latinoamericana que sembró la semilla de la lucha humanitaria para encontrar remedio a los problemas que agobiaban a Nicaragua y a sus sectores más empobrecidos.

por Mariana Correa

jueves, 30 de julio de 2009

Rincón de la memoria: Alfredo Zitarrosa

Cantante, escritor, compositor, escritor, poeta y periodista uruguayo nacido el 10 de marzo de 1936 en Montevideo, y fallecido en esa misma ciudad el 17 de enero de 1989. Fue considerado una de las figuras más destacadas de la música popular de su país y de toda Latinoamérica.

A poco de nacer, su madre lo dio a criar a una familia adoptiva. Más adelante, al comienzo de su adolescencia, volvió con su madre biológica, su hermana recién nacida y el esposo de su madre, el argentino Alfredo Nicolás Zitarrosa, quien le dio su apellido.

Trabajó, entre otros menesteres, como vendedor de muebles, de suscripciones a una sociedad médica, de oficinista y en una imprenta.

Se inició en el ámbito artístico en 1954 como locutor de radio, incursionando como presentador y animador, libretista e informativista, e incluso, como actor de teatro. Fue también escritor, poeta y periodista, destacándose, en esta última actividad, su labor en el semanario Marcha.

“Nosotros los cantores tenemos que cantar lo que el pueblo siente, y nos equivocamos muy a menudo cuando nos sentimos vanguardia. La vanguardia es la clase obrera. No somos creadores, somos recreadores de lo que la gente siente y piensa”.

Zitarrosa dijo de sí mismo una vez: "No tenía ni un peso, pero sí muchos amigos. Uno de ellos, César Durand, regenteaba una agencia de publicidad y por sorpresa me incluyó en un programa de TV, y me obligó a cantar. Canté dos temas y cobré 50 dólares. Fue una sorpresa para mí, que me permitió reunir algunos pesos…".

A principios de 1966 participó en el reconocido Festival de Cosquín, en Argentina, al que volvería en 1985.

Desde el principio, se estableció como una de las grandes voces del canto popular latinoamericano, con claras raíces de izquierda y folclóricas. Cultivaba un estilo contenido y varonil, y su voz gruesa y un típico acompañamiento de guitarras le dieron su sello característico.

Adhirió al Frente Amplio de la izquierda uruguaya, lo que le valió el ostracismo y finalmente el exilio durante los años de dictadura. Sus canciones estuvieron prohibidas en Argentina, Chile y Uruguay durante los regímenes dictatoriales que gobernaron esos países. Vivió entonces, sucesivamente, en Argentina, España y México, a partir del 9 de febrero de 1976. Levantada la prohibición, volvió a radicarse en Buenos Aires.

“Escribo porque sé y porque me gusta. Me inspiro en la música y los versos. Más allá de todo eso, no puedo estar vivo y abierto, por dentro y por fuera, a la vida y a la muerte; a los demás, especialmente a los humildes; atento a los malos, a los mentirosos y falsarios, que me inspiran una curiosidad irresistible, cerrado a cal y canto para los peores, del libertino al ladrón, del egoísta al torturador, del demagogo al adulón, del nazi fascista al cobarde, al ideólogo del ‘no te metás’”.

Como todo creador, Alfredo Zitarrosa nutre su obra de fuentes diversas, aun así, en su caso particular es de destacar el alto componente autobiográfico, o la exposición de vivencias personales, que aparecen en sus creaciones.

Así tenemos, por ejemplo, que en el tema Pájaro rival refleja una honda preocupación existencial y hasta tiene una intuición premonitoria de su muerte próxima, ocurrida poco después de finalizar la grabación del disco donde está incluido, Sobre pájaros y almas, editado póstumamente en 1989:

Por sanar de una herida
he gastado mi vida
pero igual la viví
y he llegado hasta aquí.

Por morir, por vivir,
porque la muerte es más fuerte que yo
canté y viví en cada copla
sangrada querida cantada
nacida y me fui...

Obra

Entre las canciones que se convirtieron en grandes éxitos figuran Doña Soledad, Pa'l que se va, Crece desde el pie, Recordándote, Stéfanie, Adagio en mi país, Zamba por vos, El violín del Becho y el poema por milonga Guitarra negra.

Como poeta, fue galardonado por la Intendencia de Montevideo con el Premio Municipal de Poesía de 1959, por el libro Explicaciones, que nunca quiso publicar.

En 1988 vio la luz su libro de cuentos Por si el recuerdo, con relatos escritos en distintos momentos de su vida.

por Mariana Correa