lunes, 17 de agosto de 2009

¿Un primer paso hacia el fin del monopolio Clarín?


Aunque en una primera lectura la futura asociación entre el Gobierno y la AFA implicaría una chicana política hacia el Grupo Clarín más que un interés por democratizar las instituciones deportivas, la finalización del contrato televisivo con Clarín terminará beneficiando a los amantes del fútbol que no tienen acceso a la televisión por cable.


La decisión de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) de romper el contrato de televisación de los partidos de fútbol con Torneos y Competencias (TyC) hasta el 2014, es una de las noticias que están agitando el ambiente deportivo y que caldean aún más la tensa rivalidad política existente entre el matrimonio Kirchner y el Grupo Clarín.


El origen del conflicto radica en la deuda que los clubes tienen con los jugadores y en el incumplimiento de contrato por parte de TyC que denuncia el polémico presidente de la AFA, Julio Grondona: la empresa había modificado su composición accionaria mientras el contrato se mantuvo vigente. De ahí que hoy lo que se pone sobre el tapete es la televisación abierta de los partidos de fútbol. Trasmisión que desde 1991 monopoliza Televisación Satelital Codificada (TSC), alianza entre TyC y su principal accionista, el Grupo Clarín.


El contrato que por entonces habían firmado TyC y la AFA estipulaba que la empresa accedía a la exclusividad en la televisación de los partidos por canales de cable, y cinco de ellos por señal codificada, la cual debía abonarse aparte, tal como se viene llevando adelante. Por lo que la mayoría de los argentinos y argentinas no tienen acceso a la transmisión.


Si bien ni el Gobierno actual ni Julio Grondona son inocentes en materia de negocios, y si bien se podría sospechar que esta actitud aparentemente democratizadora es en realidad una nueva táctica para dejar tumbado a Clarín en esta larga pelea mutua en la que “si vos me pegás, yo trato de matarte”, lo cierto es que al final de cuentas, quienes saldrían ganando son el fútbol y aquellos que se sienten parte de esta “pasión de multitudes”; además de significar este hecho un gesto positivo hacia el quiebre de uno de los monopolios más enormes como el negocio de los deportes, especialmente del fútbol.


Así las cosas, el Imperio Clarín salió con los tapones de punta a pegarle al Gobierno (más de lo que ya venía haciéndolo), y a Julio Grondona, de quien quizás no esperaban semejante traición, como un hijo no espera la traición de su padre.


El multimedio que dice hacer “periodismo independiente” está buscando cualquier recurso para revertir la situación: apelando a su inagotable capacidad de hacer campaña a través de todos sus medios en contra de lo que va por fuera de sus propios intereses; confundiendo a la opinión pública; criticando que hay prioridades en las que debería invertir el Estado y juega a sentirse afectado por la realidad de los sectores más postergados de nuestra sociedad; amenazando con llegar a la Justicia; y hasta suplicando el auxilio de la embajada de Estados Unidos para alertar a sus socios extranjeros que un monstruo se está devorando su comida.


El diario Clarín, Olé, Radio Mitre, Canal Trece, TN, TyC Sports, todos ellos que son una sola cosa, salieron a decir también que “La AFA rompió el contrato con la TV”, como si la TV no fuera más amplia y se deba aceptar que la misma es tan sólo el poder de un grupo accionario. La TV también es aquella que todavía hoy sigue silenciada, debido a la voracidad de las empresas de los medios de comunicación en la Argentina.


En este contexto, las voces opositoras intentan instalar la extraordinaria inversión que el Gobierno tendría que hacer para adquirir el negocio (unos 500 millones de pesos). Sin embargo, lo que no dicen es que los ingresos en realidad se podrían generar a partir de la publicidad, de la venta de derechos al extranjero y de otras formas más creativas, como por ejemplo el Prode, por lo cual el Estado no precisaría poner un peso. Además, uno de los compromisos planteados por la presidenta Cristina Fernández en esta futura asociación es seguir garantizando las fuentes de trabajo.


Quedan aún muchas imprecisiones por resolver y muchas dudas por despejar, aunque no tantas como las que hacían preguntarnos por qué deberíamos aceptar que nos restrinjan el acceso a un deporte multitudinario.


Como el periodista y relator Víctor Hugo Morales declaró haciendo estallar a los defensores del mercado futbolero: “hay que mirar hacia el próximo campeonato como cuando se camina por un repecho interminable, ya sin fe, y de pronto aparecen los primeros indicios de que, del otro lado, hay un futuro”. En buena hora.


Por Mariana Correa

jueves, 13 de agosto de 2009

Rincón de la memoria: Ernesto Cardenal



Fue un sacerdote, poeta, escultor, político y revolucionario nicaragüense nacido en Granada en 1925.

Sin buscarlo, fue una de las figuras más importantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional, y como consecuencia, también de la revolución que en 1979 destituyó del poder al dictador Anastasio Somoza y llevó al gobierno a Daniel Ortega, miembro de la Junta de Reconstrucción Nacional.

Cardenal estaba en búsqueda de una nueva institución religiosa, de una iglesia “tercermundista” que contemple la realidad de los hombres y mujeres más empobrecidos de América Latina, quienes leían la Biblia de manera sometida, conformándose con la miseria que padecían, producto de un cada vez mayor enriquecimiento de otros sectores del país. Los pobres simplemente esperaban la muerte para gozar de una absurda felicidad paradisíaca.

Es así que Cardenal conformó en Solentiname una comunidad en la que participaban los lugareños, sobre todo los jóvenes. Allí se leía la Biblia, pero con una alta dosis de análisis crítico que reunía fe cristiana y política.

Poco a poco, la gente que participaba de la iglesia de Ernesto comenzó a cambiar su manera de ver las cosas, siempre desde la misma Biblia, pero reflexionando en profundidad, conociendo realmente sobre lo que se hablaba, generando debate, involucrándose y dejando atrás la indiferencia.

De acuerdo a algunos de los conceptos fundamentales de la Teología de la Liberación, el corazón del hombre no puede liberarse cuando su totalidad personal está oprimida por determinadas estructuras que lo invaden todo. La censura y la represión para lo que el ser humano quiere hacer son factores que quiebran su condición innata.

Así fue que, además de sentirse escuchados, los integrantes de la comunidad también podían expresarse desde el arte, ya que Cardenal promovió no sólo el desarrollo intelectual sino también el artístico, lo cual sin dudas liberó las mentes de estas personas, y muchas de ellas participaron de la lucha armada que llevó a la revolución.

Cardenal, que se declaraba católico y marxista, no participó con las armas, porque sentía que como sacerdote no podía matar. Sin embargo, y pese a esta decisión, en 1984 el Vaticano lo despojó de sus facultades sacerdotales para administrar los sacramentos de la Iglesia Católica.

Igualmente, es una de las tantas personas de nuestra historia latinoamericana que sembró la semilla de la lucha humanitaria para encontrar remedio a los problemas que agobiaban a Nicaragua y a sus sectores más empobrecidos.

por Mariana Correa

lunes, 3 de agosto de 2009

Violencia de género: Testimonios

Estos son fragmentos de la vida de Susana A. Retazos de una vida signada por la violencia de género. Desde su infancia esta mujer padeció la tragedia que millones de mujeres, sobre todo de los estratos más desprotegidos de la sociedad, sufren cotidianamente. Luego de una niñez y una adolescencia marcadas por la violencia, Susana se casa con su futuro opresor y se trasforma en un victima de eso que la periodista Sandra Russo definió alguna vez como “fascismo de entrecasa”


Hace 54 años Susana nacía en la provincia de Formosa. A los 3 años debió sufrir la muerte de su padre. Quizás una de las pocas personas que no la maltrató en su vida. En plena infancia, Susana es entregada por su madre a una familia. En esta parte de su infancia, tres años, comienza la espiral de violencia por la cual se desplazará por muchos años.

“Cuando fallece mi padre, mi mamá me regala a una familia conocida. Fui muy maltratada con esta familia. De ahí me escapé, volví con mi madre y ella volvió a regalarme a otra familia. Me escapé de ahí cuando tenía seis años. Viví un tiempo con mi hermano, mi mamá se fue a otro pueblo y nos dejó. Estuvimos bastante tiempo viviendo en la calle. A los 9 años mi madre me dice que agarre mi bolsito que me voy a ir a vivir con mi hermana mayor a Buenos Aires. Vine a parar a una villa de Florencio Varela, ella estaba instalada ahí desde hace un tiempo. Habré estado quince días con ella y me escapé. Me fui a La Plata. Caminaba toda el día sola por la calle. La policía me detenía muy seguido y me hacían muchas preguntas. Yo jamás les dije nada, nunca les hablé. Tenía miedo de que si les contaba mi historia me devolvieran con mi familia”.

Una señora recoge a Susana del hogar al que había sido derivada Susana debido a su situación de calle.. Esta señora tenía tres hijas. Parecía que Susana volvía a tener una familia y un techo donde cobijarse, pero todo sucedió de otra manera.

“En el hogar me adoptó una señora que me llevó a vivir con ella. Allí estuve siete años. Siete años comiendo pan casero y leche en polvo, pan casero y té con leche. Siete años comiendo eso. Una vez por semana me enviaba a la casa de las hijas y recién ahí comía bien. Me fueron a buscar al hogar porque supuestamente estaba mal allí y con ellas iba a poder estudiar y no me iba a faltar nada. Nada de esto sucedió. Me tenían para trabajar, una vez por semana tenia que ir a la casa de una de las hijas a limpiar, otro día en la casa de la otra hija y los demás en la casa de la señora. Siete años así, sin ropa, sin calzado, sin frazadas ni sabanas. Pensaban que como era pobre y de la provincia tenían derechos sobre mí. Muchas veces tuve dormir bajo la escalera. Esto fue así hasta que una de las hijas le dijo a su mamá ‘no la traigas más a esta chica, la están matando’. Yo tenía trece años en ese entonces. A los 18 o 19 años decidí irme y regresar con mi mama, pero no me dejaron salir, me retuvieron los documentos que había hecho hacía poco”.

Susana conoce a unas religiosas y les cuenta sus padecimientos. Las hermanas ayudan a Susana a salir de ese infierno cotidiano. Las monjas se llevan a Susana con ellas y la ayudan a conocer otras cosas. Susana admite haber “aprendido mucho con ellas”. Puede cursar hasta 3º año de secundario. Luego de haber vivido cuatro años con las religiosas recala un tiempo en Rosario, de ahí va a la localidad de LLavallol para vivir con su hermana. Por un tiempo estuvo cómoda en el hogar de su hermana, hasta que comenzó a sentir a su hermana como una extraña. Su presencia allí se volvió molesta.

Consigue un trabajo de mucama con cama adentro; estuvo un año y medio en esa casa. Por esta época conoce al hombre que le haría padecer una serie interminable de humillaciones y violencias. Aquel que seria su esposo se desempeñaba como empresario de la industria textil. Trabaja en la actualidad en un negocio de telas en el barrio de Congreso. A partir de este momento Susana vive en carne propia ese despiadado fascismo de entrecasa.

Al año de habernos conocido nos casamos. Nos fuimos a vivir juntos. Desde el principio el me decía que se había casado conmigo para que pudiéramos progresar, en realidad me decía que él quería progresar, quería comprase algo para él, tener algo para su vida. Trabajamos mucho en esa época, estuvimos más o menos bien al principio. Pero siempre estuvo la idea de que yo estaba para trabajar, para mantener la casa, para traer plata. Después que nace mi primer hijo yo ya no quería trabajar tanto. Quería dedicarme a él. Nos mudamos y nos fuimos a vivir a una casa en Adrogué, se caía a pedazos. Ahí las cosas comenzaron a ponerse más violenta, Decidí irme con mi hijo a un hotel, pero él me buscó y volví con él. Durante ese momento estábamos de hotel en hotel. Después nos vinimos a Monte Grande. Yo trabajaba en el Sanatorio Güemes pero se me hacía muy duro el viaje todos los días. Canjeamos el terreno por un departamento en LLavallol y en ese momento nació mi hija, Virginia. Ella nació con discapacidad mental. Cuando ella cumple un año tuve que dejar de trabajar porque ya no me la recibían en una guardería. Ahí decidí dejar de trabajar para dedicarme al cuidado de mis hijos, sobre todo de mi hija. Cuando dejé de trabajar él se puso cada vez más molesto. En este momento él comienza a viajar muy seguido a Salta, donde viven sus padres, con el tiempo supe que el mantenía a otra familla en Salta. Mientras pasaba todo esto quede embarazada de mi tercer hijo. La situación se había puesto muy violenta, el me exigía que trabaje, que traiga plata. Me dejaba encerrada, me pegaba. Cuando quede embarazada de mi tercer hijo, ahí comenzó una situación atroz. Me dejaba encerrada en el departamento para que no salga y la gente no viera los moletones. O que mi hermana se enterara. Cambiamos el departamento por un terreno en Monte Grande y volvimos a vivir ahí. El no quería saber nada porque estaba cómodo en Llavallol. En una de las discusiones violentas que tuvimos le dije que se vaya, que así no se podía vivir. Ese fue un reproche que permanentemente me decía, me reprochaba que lo hubiera echado, que me iba a denunciar. Los maltratos sexuales y verbales que he recibido en ese momento fueron tremendos. Me decía ‘Andá, andá a denunciarme, no vas a tener tiempo de denunciarme, por que te voy a dar tanto que no te vas a volver a levantar’. Se lo pasaba amenazando que me iba a matar”.

Lo más terrible de todo fue el maltrato sexual, yo no quería tener relaciones con él. En mi tercer embarazo fui violada. Le pedía que se cuidara para no quedar embarazada, pero el no quería saber nada. El me decía ‘vos tenés que trabajar sino tenés que aguantar lo que yo te hago’. Durante mucho tiempo viví sin plata para poder darle de comer a mis hijos, el trabajaba pero me dejaba poco y nada de plata. Empezó a traerme telas para mandar a confeccionar camisas, blusas, yo tenia que sacarle todos los hilos, ponerle los botones, acomodar todo, plancharlo y salir a vender. Era la única manera de que mis hijos comieran. Luego empecé a trabajar en un geriátrico, mis hijos quedaban con la mamá de el. La madre vivió un tiempo con nosotros. Luego vino una chica a cuidarlos por un tiempo, luego esta chica consiguió un trabajo y se fue. Ahí tuve que dejar de trabajar y comenzó otra vez la violencia, sobre todo los ataques sexuales. Me fui enfermando y tuve que operarme de la vesícula”.

Lo ataques sexuales que sufría Susana se complementaban con la violencia que el padre ejercía sobre su hija con discapacidades diferentes. “A las 72 horas de haber nacido mi segunda hija le dieron una convulsiones. El me había dejado encerrada en el departamento, un 25 de diciembre. Estábamos sin agua y era verano. Dos, tres convulsiones seguidas tuvo. Estoy segura que esto agravó el estado de la nena. Cuando el llegó yo bajé las escaleras como pude, estaba con los puntos del parto todavía, y fui a ver a mi hermana. El me recriminó que yo estaba exagerando y no quería llevarla a ningún lado a la nena. Ese día estaba el tío de él. El tío le dice que hay que llevar a la nena urgente al hospital, que esto es algo grave. A partir de ahí mi pareja empieza a maltratarme diciéndome “seguro que ésa es hija de mi tío, te acostaste con él, por eso la defiende tanto, porque es hija de el”. Lo echó al tío diciéndole que era amante mío. Una locura total. El me seguía maltratando y encerrando, hasta el día de hoy no puedo estar en un lugar encerrada, me desespera. Por más que haya una ventana. A los 19 días de haber tenido a la nena yo todavía estaba dolorida, no había ido a ningún control, ni nada, el me dijo que quería tener relaciones, yo le dije que no. El agarró a la nena y la tiró en una cama, me agarró a mí y quiso tirarme sobre la cama, yo dolorida y toda me resistí, entonces él se enfureció y me arrojó contra la pared y pegándome me tiró sobre la cama. Yo creí que me mataba. Todo esto en presencia de mi hijo más grande que tenia cinco años en ese momento”.

De todos los tipos de violencia que Susana sufrió de manos de su pareja, quizá la violencia sexual hay sido la que más la marcó. Desde el año 1987, Susana fue abusada sexualmente de manera sistemática por su marido. La idea de que Susana estaba para satisfacer las necesidades sexuales de su esposo se trasformó en una realidad cotidiana. Fue en 2003 cuando la victima decide terminar con este martirio y luego de una docena de denuncias en la Comisaría de la Mujer de Esteban Echeverría, Susana logró la exclusión del opresor del hogar familiar. Varias de las causas iniciadas por las denuncias de Susana todavía continúan por su lento peregrinar tribunalicio.

Por Pablo Suárez

jueves, 30 de julio de 2009

Rincón de la memoria: Alfredo Zitarrosa

Cantante, escritor, compositor, escritor, poeta y periodista uruguayo nacido el 10 de marzo de 1936 en Montevideo, y fallecido en esa misma ciudad el 17 de enero de 1989. Fue considerado una de las figuras más destacadas de la música popular de su país y de toda Latinoamérica.

A poco de nacer, su madre lo dio a criar a una familia adoptiva. Más adelante, al comienzo de su adolescencia, volvió con su madre biológica, su hermana recién nacida y el esposo de su madre, el argentino Alfredo Nicolás Zitarrosa, quien le dio su apellido.

Trabajó, entre otros menesteres, como vendedor de muebles, de suscripciones a una sociedad médica, de oficinista y en una imprenta.

Se inició en el ámbito artístico en 1954 como locutor de radio, incursionando como presentador y animador, libretista e informativista, e incluso, como actor de teatro. Fue también escritor, poeta y periodista, destacándose, en esta última actividad, su labor en el semanario Marcha.

“Nosotros los cantores tenemos que cantar lo que el pueblo siente, y nos equivocamos muy a menudo cuando nos sentimos vanguardia. La vanguardia es la clase obrera. No somos creadores, somos recreadores de lo que la gente siente y piensa”.

Zitarrosa dijo de sí mismo una vez: "No tenía ni un peso, pero sí muchos amigos. Uno de ellos, César Durand, regenteaba una agencia de publicidad y por sorpresa me incluyó en un programa de TV, y me obligó a cantar. Canté dos temas y cobré 50 dólares. Fue una sorpresa para mí, que me permitió reunir algunos pesos…".

A principios de 1966 participó en el reconocido Festival de Cosquín, en Argentina, al que volvería en 1985.

Desde el principio, se estableció como una de las grandes voces del canto popular latinoamericano, con claras raíces de izquierda y folclóricas. Cultivaba un estilo contenido y varonil, y su voz gruesa y un típico acompañamiento de guitarras le dieron su sello característico.

Adhirió al Frente Amplio de la izquierda uruguaya, lo que le valió el ostracismo y finalmente el exilio durante los años de dictadura. Sus canciones estuvieron prohibidas en Argentina, Chile y Uruguay durante los regímenes dictatoriales que gobernaron esos países. Vivió entonces, sucesivamente, en Argentina, España y México, a partir del 9 de febrero de 1976. Levantada la prohibición, volvió a radicarse en Buenos Aires.

“Escribo porque sé y porque me gusta. Me inspiro en la música y los versos. Más allá de todo eso, no puedo estar vivo y abierto, por dentro y por fuera, a la vida y a la muerte; a los demás, especialmente a los humildes; atento a los malos, a los mentirosos y falsarios, que me inspiran una curiosidad irresistible, cerrado a cal y canto para los peores, del libertino al ladrón, del egoísta al torturador, del demagogo al adulón, del nazi fascista al cobarde, al ideólogo del ‘no te metás’”.

Como todo creador, Alfredo Zitarrosa nutre su obra de fuentes diversas, aun así, en su caso particular es de destacar el alto componente autobiográfico, o la exposición de vivencias personales, que aparecen en sus creaciones.

Así tenemos, por ejemplo, que en el tema Pájaro rival refleja una honda preocupación existencial y hasta tiene una intuición premonitoria de su muerte próxima, ocurrida poco después de finalizar la grabación del disco donde está incluido, Sobre pájaros y almas, editado póstumamente en 1989:

Por sanar de una herida
he gastado mi vida
pero igual la viví
y he llegado hasta aquí.

Por morir, por vivir,
porque la muerte es más fuerte que yo
canté y viví en cada copla
sangrada querida cantada
nacida y me fui...

Obra

Entre las canciones que se convirtieron en grandes éxitos figuran Doña Soledad, Pa'l que se va, Crece desde el pie, Recordándote, Stéfanie, Adagio en mi país, Zamba por vos, El violín del Becho y el poema por milonga Guitarra negra.

Como poeta, fue galardonado por la Intendencia de Montevideo con el Premio Municipal de Poesía de 1959, por el libro Explicaciones, que nunca quiso publicar.

En 1988 vio la luz su libro de cuentos Por si el recuerdo, con relatos escritos en distintos momentos de su vida.

por Mariana Correa

domingo, 19 de julio de 2009

Violencia de género: entrevista con Grisel Tarsia


Sea desde la coordinación del Programa Juana Azurduy, pasando por su espacio político en el Concejo Deliberante de Esteban Echeverría, o por su participación en el programa radial Mujerío, Grisel Tarsia se ha mostrado siempre coherente en su denuncia a las relaciones de poder existentes en el seno de la sociedad. Relaciones disfrazadas muchas veces por la naturalización de la realidad.

-¿En los casos de violencia de género podemos detectar aspectos que tienen que ver con las relaciones de poder existentes en la sociedad?

-Es redundante plantearlo así. Precisamente se pasa del sexo al género porque este último término amplia el espectro. A las diferencias anatómicas le suma los aspectos sociales, históricos, políticos que existen entre mujeres y varones. También suele usarse el plural géneros para dar cuenta de la diversidad. En consecuencia ya la definición "género" habla de poder, de asimetría entre varones y mujeres. Violencia de género son todas las prácticas que atentan contra la equidad. Las hay de distintos tipos, económica, sexual, psicológica, laboral y no solo el golpe. Pero lo que merece la pena destacarse es que es alarmante la cantidad de veces que conduce a la muerte.

-En muchos casos concretos de violencia hacia las mujeres existen denuncias previas, ¿Cuáles son los aspectos judiciales que impiden actuar con celeridad para proteger a la victima?

-Creo que los impedimentos son muchos y de diversa índole, algunos son institucionales, culturales, sociales y políticos. Algunas veces tiene que ver con el desconocimiento de las leyes que si bien pueden mejorarse son muchas y bastante buenas, otras veces tiene que ver con la falta de decisión política, otras con falta de compromiso ya que es muy importante por las características psicológicas de la violencia y la profunda vulnerabilidad de la victima, ya que la violencia dinamita su autoestima, que no esté sola, que se sienta contenida, acompañada y porque necesita estar atenta y lo más entera posible para defenderse. Por otro lado juegan un papel importantísimo la cultura; acuñamos muchas justificaciones, naturalizamos muchos aspectos de la violencia y reproducimos mitos y esto es en todos los niveles. Frases del tipo, "el es así cuando toma", "por algo habrá sido", "de eso no se habla", "mejor no meterse", "que puedo hacer yo",...son muy comunes y conducen a naturalizar la violencia.

- Uno tiene la impresión de que en la aplicación de las leyes actuales referidas a la violencia de género existen resquicios que permiten salir impune al victimario, ¿Tiene esta impresión?

-Sí, es así, esto va en la línea de lo que decíamos antes, la violencia esta naturalizada en esta sociedad y juega a favor del victimario. Por ejemplo los medios de comunicación masiva suelen definir la violencia de género como “crímenes pasionales” y así contribuyen a la naturalización y por supuesto que solo dan a conocer los casos que mayor cuota de sensacionalismo aporta, las muertes más “misteriosas” de mujeres ricas. No hay misterio alguno: la violencia mata y lo hace en todas las clases sociales de muy diversas maneras y eso nada tiene de “pasional”, quien te ama no te violenta y en eso debemos hacer eje. Por otro lado en los casos de violencia generalmente se dan todos los tipos simultáneamente, por ende si consideramos que las familias monoparentales con jefas de hogar son cada vez más comunes y que estas se desarrollan en una sociedad donde las mujeres son vulneradas, discriminadas en el mundo del trabajo, si tenemos en cuenta la feminización de la pobreza, la doble jornada de trabajo…entendemos un poco más cuando hablamos de vulnerabilidad, cualquiera que debiera enfrentar esas condiciones de vida se sentiría vulnerable y reproducir esas condiciones es beneficiar al victimario; la justicia es un reflejo de esto que ya acuña la sociedad solo que por su rango institucional, el poder que encarna y la responsabilidad que debiera asumir, reviste mayor efecto y gravedad.

- En la actualidad, ¿el Estado acompaña, contiene a las víctimas de abusos y violencia familiar? ¿Ve negligencias en el accionar de las instituciones del Estado que intervienen en este tema?

-Las leyes son una manera en que el Estado acompaña, como decíamos antes en este aspecto se podría mejorar pero las que hay no se aplican debidamente o no son del todo conocidas por la ciudadanía y por ende las victimas no apelan a ellas; esto en negligente y como decíamos antes, se basa en buena parte en la naturalización de la violencia. Por otro lado faltan políticas públicas que reviertan la asimetría económica, laboral, de inclusión para las mujeres o lo que podríamos llamar políticas públicas tendientes a la equidad de género y que incentiven la participación social y política de las mujeres como así también facilitaría la formación educativa y profesional. Distribuir la riqueza para, entre otras cosas, detener la feminización de la pobreza. Por otro lado si bien hay algunas buenas iniciativas al respecto, es necesario avanzar con programas de prevención, promoción y formación en clave de perspectiva de género.

Desde el Programa Juana Azurduy intentamos trabajar en este sentido, además de los talleres donde abordamos temas como: salud, historia de las mujeres, violencia, participación social y política, trata…también hacemos acompañamiento de casos de violencia que implican precisamente acompañar a la victima en cada uno de los pasos institucionales o no que debe asumir en su defensa, también hacemos jornadas de difusión para visibilizar estas temáticas o iniciativas como el Instituto de Políticas públicas donde además de debatir, conocer las leyes, visibilizar la violencia… producimos iniciativas legislativas, nos organizamos, generamos alternativas colectivas para defendernos de los aspectos culturales, laborales, políticos, sociales, institucionales de los que hablamos a lo largo de la entrevista.

por Pablo Suárez

Violencia de género: “Son primordiales la información y la articulación con las redes sociales”

En dialogo con Entre Líneas la titular de la Comisaría de la Mujer y la Familia de Esteban Echeverría, Sonia Zampelunghe, señala el estado de indefensión en que llega la victima de violencia a denunciar a su agresor. En muchos casos la decisión de denunciar al agresor se da luego de años de soportar malos tratos y vejaciones de todo tipo.

“En la mayoría de los casos esa decisión costó mucho. Esto se debe a una naturalización de la situación” señala Zampelunghe. “En muchos casos nos encontramos con un proceso de autoculpabilización. Predominan en algunas mujeres la idea de ‘Yo no valgo nada, soy una inútil’ o ‘Me merezco lo que me pasa’. La víctima en ciertos casos tiene la certeza de que fue ella la que provocó la situación. Se da con frecuencia esa naturalización en la victima”.

La titular de la Comisaría encuentra una relación directa entre la sensación de culpabilidad en la víctima y el desconocimiento de los derechos que están siendo violados en un caso de violencia de género. “Muchas mujeres concurren a la comisaría con un bajo nivel de autoestima. Se debe recordar que la victima debe vencer a la vergüenza, el miedo y la desilusión para tomar la decisión de denunciar a su pareja. A esto se suma que muchas mujeres no saben a dónde acudir por ayuda. Es por que se torna necesaria la información acerca de cuáles son los derechos vulnerados en los casos de violencia. Muchas mujeres ignoran la existencia de leyes que las protegen en estos casos”, afirma Sonia.

Este año el Congreso aprobó una ley contra la violencia de género (todavía sin reglamentar), y entre sus puntos sostiene que las mujeres victimas de actos de violencia recibirán asistencia sanitaria gratuita, asesoramiento legal, ayuda económica y alojamiento. Entre sus ítems, esta ley apunta a lograr una concientización real del maltrato hacia las mujeres. Es por eso que la ley postula modificaciones al sistema educativo y cambios en la capacitación docente y en la formación de los agentes de seguridad. Esta norma tipifica además cinco tipos de violencia: física, emocional, verbal, sexual y social.

La concientización y su implícita lucha contra la naturalización de la violencia hacia las mujeres, son puntos que Zampelunghe considera fundamentales en esta problemática. “La difusión de esta problemática es esencial para lograr una solución en conjunto. De ahí que se torna imprescindible la relación de las instituciones con las redes sociales. Desde charlas y talleres hasta la articulación con las redes sociales. Diversos caminos para comunicar y prevenir”. Charlas en los barrios, en las instituciones educativas, difusión en los medios de comunicación, son todas instancias que Sonia reconoce como importantes.


Ciclos de Violencia

Son diversos los estadios por los cuales pasa un agresor que somete a su pareja. Zampelunghe define estas etapas como ciclos de violencia. “El primer ciclo se caracteriza por una acumulación de tensión. En este caso el victimario se deshace en insultos, reproches y genera una ámbito de malestar que se torna insoportable. El segundo estadio se da cuando se llega a la explosión, allí se reproducen episodios agudos de golpes. En este ciclo se producen todo tipo de agresión física, violenta e incontrolable”.

La titular de la Comisaría define el estado al que llega el victimario en el tercer ciclo: el arrepentimiento. “En esta etapa se produce un proceso en donde el victimario llora, se justifica, pide disculpas, muestra arrepentimiento. Nosotros lo llamamos a este ciclo ‘Luna de Miel’, allí el victimario busca una reconciliación con la victima. La colma de regalos y promesas de cambio”, sostiene Zampelunghe.

Este proceso de reconquista rara vez parte desde la honestidad. “No es sincero. Cuando el agresor ve que la mujer está dispuesta a hacer la denuncia empieza a realizar tareas o a actuar como nunca lo hizo antes. Regala flores, la trata con cariño. Hay un cambio por el temor a la denuncia. Cuando la mujer toma la firme decisión de salir de esta situación, el agresor comienza con las promesas de cambio”, grafica Sonia.

“En algunos casos estas esperanzas de cambio producen en la victima la necesidad de crearse la ilusión de que el agresor va a cambiar. Esto lleva a que en muchos casos la victima quiera archivar o retira la denuncia. A esto se le suma que en numerosos casos la victima tiene una dependencia económica muy marcada con el agresor. Se llega a pensar ‘Quien va a mantener a mis hijos’. Por eso es importante que desde las instituciones logremos contener en todo sentido a la víctima. Hacerle ver que existen caminos que la conduzcan al cese de estos actos de violencia”.

Zampelunghe pone énfasis en resaltar los resortes institucionales que existen para ayudar y acompañar a las victimas. La titular de la comisaría define a la denuncia como “un primer paso decisivo”. “Las denuncias pueden efectuarlas tanto la victima, como toda persona que haya tomado conocimiento de los hechos de violencia. La denuncia podrá realizarse en forma verbal o escrita; guardando la identidad del denunciante”.

En la mayoría de los casos las denuncias de violencia de género se dan en un contexto de constante riesgo para la victima. “Es por eso -remarca Zampelunghe- que el primer paso es el decisivo. Es por eso mismo que los llamados al 911 deben tomarse de manera rápida y sin dilaciones, bien derivándola la Comisaría de la Mujer de la zona o a los especialistas en victimas de violencia de género derivados también por el 911”. “El inicio de la denuncia es el que permite que se llegue a la exclusión del agresor de la vivienda donde habita el grupo familiar”.

Las Comisarías de la Mujer y la Familia son instituciones dependientes del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos. A través de la Dirección General de Coordinación de Políticas de Género diseña políticas públicas que permitan la equidad de género en la sociedad y prevengan la violencia. Las Comisarías de la Mujer pueden denominarse como unidades policiales especializadas en la problemática vinculada a la violencia de género. Además de tomar la denuncia de la victima, estas comisarías cuentan con un gabinete interdisciplinario compuesto por una trabajadora social, una psicóloga y una abogada. La función de este grupo es ofrecer la contención que toda victima requiere. Denuncia, atención y contención, caminos para llegar a la cesación de un infierno cotidiano y familiar.

por Pablo Suárez

Fútbol de experiencia



Es la crónica de algo que, tarde o temprano, tenía que ocurrir. Es algo que los viejos, sobre todo, y jóvenes fanáticos del buen fútbol estaban esperando que se llevara a cabo, ya que, si bien existía, no estaba bien organizado como apartir de ahora.


Así como en la mayoría de los deportes populares existen ligas senior muy bien organizadas, como por ejemplo el golf y el tenis, en donde los jugadores ya retirados practican el deporte con el calendario casi igual al de los profesionales, se creo el Campeonato de futbol senior en Argentina.


Además, si bien este torneo se creo con la idea de que la gente pueda volver a ver a las grandes figuras que dejaron su sello marcado en la historia del fútbol argentino y que de paso se aproveche para hacer movidas solidarias, también se creo para aquellos futbolistas que les resulta difícil colgar los botines: “Enzo (Francescoli) me dijo que hay muchachos que la están pasando mal”, contó Cecilio Flematti, periodista y empresario, al diario Ole.


Los principales culpables de esta movida futbolera son La Casa Mutual de Futbolistas y Zona Comunicación, que cuentan con el apoyo incondicional del ídolo uruguayo Enzo Francescoli.


Los equipos que participaran son Independiente, Boca, River Plate, San Lorenzo, Racing, Huracán, Vélez y Argentinos Junior, en donde participaran 160 ex profesionales, entre los que resaltan: Ricardo Enrique Bochini, Enzo Francescoli, Luis Islas, Fernando Redondo, Roberto Trotta, Carlos “el colorado” Mc Allister, Christian Bassedas, Ramón Ismael Medina Bello, Mariano Dalla Libera y Gerardo Reinoso.


El inicio del primer partido del torneo será el próximo domingo a las 13hs y lo harán Independiente-Boca en la cancha de Brown de Adrogue, donde el pasado 22 de junio jugaron un amistoso River 1- Boca 1 ante un marco de 6000 espectadores.


Por último, los que quieran presenciar el partido pueden retirar sus entradas gratuitas en la Municipalidad de Almirante Brown, en el Bingo de Adrogue, que sponsorea la camiseta de Argentinos Junior, o en la misma cancha, donde se realizara el encuentro, se estarán repartiendo las entradas. Aquellos que no consigan entradas o prefieren seguir combatiendo al virus de la gripe A H1N1, quedándose en sus casas, lo podrán disfrutar en vivo y en directo por TyC Sports.


Santiago Coni